El uso de drones en los trabajos de campo de Estudios de Impacto Ambiental (EsIA) brindan información valiosa que puede resultar clave en la realización de las Líneas de Base Ambiental.
El Diagnostico Ambiental del Área de Influencia del proyecto (AI) es una de las partes más importantes de un EsIA. En esta etapa se describe el ambiente en la situación previa a la realización de cualquier tipo de obra, resulta en una fotografía de la situación actual sin proyecto.
Se trabaja con información secundaria y posteriormente con datos obtenidos en campo a través de relevamientos de flora y fauna, mediciones de ruido, calicatas, registro fotográfico georreferenciado y encuestas a vecinos, sólo por mencionar algunos ejemplos.
Las imágenes satelitales resultan importantes para la confección de la cartografía de base. Esta representación de los elementos del ambiente a través de mapas permite comprender mejor las interacciones que pueden presentarse entre los mismos.

En este contexto, los drones son una herramienta con gran potencial porque con ellos podemos obtener imágenes aéreas actuales y de gran resolución. Dependiendo de la situación, podemos conocer detalles ambientales de sitios inaccesibles, tomar imágenes termales, realizar fotomosaicos, etc.
En las etapas de construcción, con los drones podemos hacer inspecciones de los avances de obra, controlar el cumplimiento del Plan de Gestión Ambiental, apoyar a tareas de remediación o control de contaminación, por ejemplo.

Las ventajas de usar drones son múltiples y las alternativas se adaptan a todos los presupuestos. Encontramos drones económicos y caros, los cuales varían en resolución de sus cámaras, autonomía, sistemas de detección obstáculos, autonomía de vuelo, distancia operativa, principalmente.
